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Quitando toda parcialidad del medio, soy un gran fan de Strahd y el setting de Ravenloft, así que sin siquiera conocer el juego ni leer las opiniones al respecto, me apresuré a comprarlo inmediatamente.
La presentación del juego es excelente, con una portada de Jesper Ejsing, uno de mis ilustradores favoritos, una caja sólida y grande. Dentro se encontraban las miniaturas y los bloques que contienen las fichas del dungeon, además de cartas y demás cosas. Si bien todo es de excelente calidad, me decepcionó un poco que las miniaturas no estuvieran pintadas, algunas de ellas apenas se pueden distinguir, si se es un buen pintor no es una cosa dificil, y resulta hasta entretenido, pero hubiera sido bueno ver todo pintado y listo, aunque tengo entendido que esto es bastante común entre los juegos de mesa. Las piezas de cartón deben ser sacadas decididamente pero con cuidado, existe la posibilidad de tirar el papel y echarlas a perder, cosa que casi me sucede con un par, fuera de eso, son bastante sólidas como para jugar sin ningún miedo.
Como DM de Dungeons & Dragons (cosa que explica porque me gusta tanto el juego), las reglas me resultaron fáciles de aprender, sin embargo al momento de jugarlo por primera vez tuve el agrado de tener jugadores muy experimentados en el rol, otros que han jugado pocas veces, y un jugador que en su vida ha tirado un dado de 20 caras, lo cual parecía todo un desafío para un juego nuevo.
Comenzando el juego hubo que explicar bastantes cosas, cada jugador tiene que mover a su heroe escogido y enfrentarse a los monstruos, dicho así parece una partida de DnD sin historia, pero una de las mayores gracias del juego están en las cartas de encuentro y de tesoro, cada vez que se derrota a un monstruo usando los poderes específicos de cada heroe, se recibe una carta de tesoro, esta contiene un item que realmente puede dar vuelta las cosas en el juego, existen medios para curarse, teletransportarse o tener más fuerza, en fin, de todo en medio de un calabozo apestado de criaturas. Las cartas de encuentro en cambio representan eventos que suceden al ir explorando, pueden haber trampas, ataques mágicos y enfrentamientos, todo lo malo que puede pasar y con textos a veces bastante espeluznantes, nadie quiere meterse en la guarida de Strahd y repentinamente escuchar un piano.
Hasta ahì todo bien, el jugador más inexperto si tuvo bastantes dudas de como hacer las cosas, pero luego de un par de rondas empezó a agarrarle el ritmo al asunto, creo que una de las cosas que más complicó es el hecho que debido a que no hay un DM, los monstruos son controlados por los mismos jugadores, claro nadie quiere lastimar a su personaje o a sus amigos, pero los monstruos tienen instrucciones específicas de como actuan. Aún así resulta un tanto extraño, sin embargo no es nada a lo que uno no pueda acostumbrase.
Otro asunto es elegir la misión que se llevará a cabo, el libro de reglas contiene distintas maneras en las que se puede jugar el juego, hay aventuras desde 1 a 4 jugadores, aunque sinceramente no me atrajo jugar un juego de mesa absolutamente solo, pero el resto de las misiones son lo suficientemente distintas como para poder jugar el juego multiples veces, creo que incluso Wizards ha puesto a disposición más misiones online, lo cual le agrega más jugabilidad incluso al juego.
Una vez terminado el juego, y por cierto, quien fue acribillado por los monstruos fui yo, todos quedaron muy contentos con la partida (excepto con la parte en que morí, claro está). Por supuesto que yo fui feliz con mi compra, sinceramente no esperaba nada más que un buen producto con el cual complementar mis partidas de rol, pero el juego en si es muy entretenido, y viendo que todos me han pedido que lleve el juego de nuevo para repetir la experiencia, consideré la prueba un éxito absoluto
Claro, quizás a la próxima podramos ganar y yo llegue a ser el heroe
Felipe
Devir Chile